CyborgNomada

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El cyborg manifesto desde Quartier Coghen - Uccle Brux'hell

vendredi 4 janvier 2008

La creación poética como manera de sentir el mundo

Ayer conversaba con alguien que intentataba terminar un articulo de literatura,mas olvide que es poeta, como olvido tantas cosas al hablar con la gente.

Como habia olvidado que es poeta le contaba lo que pensaba de la literatura, pues para mi es solo una forma mas de comunicacion y expresion de la especie humana.

Claro el me decia que era un campo de estudio bastante complejo, a lo cual yo apelaba que eraun campo d eestudio si, pero reducido a una especial manera de expresion humana, tal vez biologica.

Al final le dije algo que me hizo reflexionar: "que no siento la poesia " y me dije Rayos¡ lo hice sentir mal, mas me puse a pensar que tal vez no la siento o no me dice nada a mi porque vivi muy cerca a ella, donde la poesia se volvia mas una suerte de espectaculo o carta de presentacion, o, por otro lado, se volvia una distincion intelectual muy personal.

Tal vez la musica es la mas recatada y humilde de las artes, la mas exacta, y la que va dentro de cada uno de humanos por medio del ritmo, la musica es ademas la mas cercana a la ciencia, sino ciencia misma al ser matematicas.

pero antes ya de irme del tema, encontre un articulo bastante interesante sobre creacion poetica

En fin, quienes me han hecho sentir ( bien, mal, rico, profundo etc)son Roque Dalton, Rocio Silva Santistevan y Matilde Gamarra. Y en prosa las cronicas de Alejandro Carnero. Pero tampoco es que haya leido mucha literatura, solo lo suficiente, o un poco mas que eso, y en su momento, comence a los doce/trece con la ciencia ficion y con Dumas, segui a los quince adicta a Garcia Marquez, Vargas Llosa, Tolstoi,Balzac, Arguedas etc. Lo basico, tan -literalmente- basica¡.

Hoy me apasionan los libros de ciencia, investigacion, antropologia, teoria social, biologia, filosofia... Lo mas cercano que he estado a la poesia y literatura ha sido de la mano de Pierre Bourdieu con Las reglas del arte: Genesis y estructura del campo literario...

La creación poética dibuja un mapa alternativo del mundo

La creación poética es la creación de un mapa del mundo que nada tiene que ver con la linealidad de nuestra antigua cultura occidental, que estuvo atrapada en el concepto del progreso. Como ocurre en el poema, en la realidad también sucede que todo está en todo. El lenguaje poético lo sabe, el poeta se sorprende al descubrirlo en su proceso de escritura, y el lector regresará a esa concepción de lo que le rodea al acercarse a la poesía. La metáfora del lenguaje poético es la figura literaria que nos permite un conocimiento mayor de las paradojas que otorgan sentido, ante nuestras propias conciencias, al mundo que nos rodea.

Al inicio de toda observación, el ser humano no vislumbra el caos. Desde el principio conoce desde una fuente interpretativa existente en él que genera el sentido. No es un orden pudoroso ni estricto. No es un esquema kantiano de categorías. Es una forma de creación, la mayor parte del tiempo inconsciente, con la que el hombre hace al mundo y, también, con la que el mundo hace al hombre.

La idea de progreso la utilizo aquí para ejemplificar el mapa que más arraigado estuvo, en la Antigua Era, en la cultura occidental. Quizá también porque me parece la antítesis de la cartografía que emerge del lenguaje poético. El poema no es una línea –tal vez haya una organización lineal de palabras, versificación, relato e intensidad lírica-, sino que va más allá de la linealidad progresiva que, bien empleada, puede enriquecer su mensaje.

Hablemos del orden del poema desde otra perspectiva (estamos en la Era del Arte, las paradojas se tocan), puesto que hay una geometría secreta e implícita en el lenguaje poético, ajena a la posible organización lineal de su estructura. Se trata de una geometría, sin duda, metafórica u holística.

El tiempo de la simultaneidad (por tanto, el no-tiempo), suele levantar del poema un orden ajeno a lo que normalmente conocemos como tal, un nuevo orden que no nos habla de la linealidad sino de las coincidencias, sincronías, de la forma en que penetra la conciencia humana en el mundo (y, por supuesto, el mundo en la conciencia humana, puesto que conocer es ser y ser es conocer).

Geometría contenida en el lenguaje

Apartémonos del conocimiento de los laboratorios, de las condiciones ideales en las que los esquemas newtonianos funcionaban a la perfección. Hablemos de otro tipo de conocimiento: aquél que une al ser humano con su entorno y que se parece más al círculo que al cuadrado.

Nota:

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ummm...

mercredi 2 janvier 2008

El Barroco peruano Hanaq Pachap Kusikuynin - una lagrima vuelve a mi, un sentimiento

¿Cuantas veces no interprete esta maravilla hasta las lagrimas,junto a mi querido compañero Jorge Torres?

¿Cuantas veces la interpretamos en el Conservatorio Nacional de Musica?

La ultima vez que la interprete en publico fue en 1992 en el Museo de Arte de Lima, como el Conjunto de Musica Antigua del Conservatorio bajo la direccion del querido Director Wilfredo Tarazona y la ultima que vez que la escuche interpretar fue en Bruselas por Jordi Savall en el 2006

Han colgado en Youtube esta maravillosa pieza del barroco no solo peruano sino iberoamericano

Gracias por a Angel Romero

Hanaq Pachap Kusikuynin - anonimo 1631

volvere a la musica, si a esta musica, a las flautas ( pero las deje en Lima, plop¡¡)

La gestion del entusiasmo - Jose Antonio Millan

Para C y E

La gestion del entusiamo - Jose Antonio Millan

¿Dónde viven mis libros de relatos? ¿En las servilletas de los bares donde empiezo a escribirlos? ¿En el cuaderno de espiral en que hago los borradores? ¿En el archivo de procesador de textos donde los paso a limpio? ¿En las páginas web donde muchas veces los edito? ¿En los bellos libros que imprime mi editor de Sirmio (ahora El Acantilado)? ¿En las fotocopias que usan los alumnos de literatura española que los estudian?

Mi último libro, Nueve veranos, es una sucesión de 150.000 caracteres: si se ponen en fila, en un cuerpo de letra que facilite la lectura, eso supone una línea de un cuarto de kilómetro de longitud. Por manejabilidad, desde hace casi dos milenios estas cosas se difunden como páginas agrupadas en un lomo: pongamos, un centenar de páginas...

Pero lo importante, para mí, es que esos 250 metros de letras penetren en la mente de un lector, de cuantos más lectores sea posible. Porque para eso los he escrito. (¿Que por qué deseo penetrar en la mente de unos lectores? ¡Ah!: ése es un tema hondísimo, y me permitirán que de momento lo soslaye...). El caso es que quiero optimizar el contacto con esos lectores, en cantidad y en calidad. Y también quiero —¿por qué no?— ganar dinero con ese contacto: he trabajado mucho en ese libro, y el dinero es la forma estándar de reconocimiento, y en grandes cantidades me permitiría hacer más libros para entrar en la mente de más lectores, etc.

También quiero que el editor gane dinero conmigo: los buenos editores me han ayudado a dar su forma final al libro, han hecho objetos materiales muy buenos, y tienen que pelearse con los distribuidores para que mis libros tengan sus tres semanas de exposición en las librerías... Merecen su parte. Quiero asimismo que mis agentes, que van a lejanas ferias del libro cargadas de pesadas maquetas y deben negociar en inglés con coreanos, obtengan algo a cambio.

¿Cómo puedo conseguir todo esto? Vayamos por partes. Primero: me gustaría que cualquier hispanoleyente del mundo tuviera oportunidad de asomarse a mis cuentos. Asomarse como primer paso para, si le gustan, sumergirse en su lectura, y de ese modo conseguir yo mis turbios fines. Para eso es estupendo el archivo electrónico: lo pueden descargar aquí y en Tegucigalpa, y se pueden poner manos a la obra... Ya he dicho que los libros no están mucho tiempo en las librerías, y exportarlos a América tiene algo de heroico, de modo que, francamente, si quiero que una parte interesante de los 350 millones de hispanoleyentes repartidos por los cinco continentes pueda probar qué he hecho, la difusión electrónica es una buena opción. Muy buena. La única.

Supongamos que un lector abre mi libro, picotea aquí y allá, y de golpe algo le hace clic dentro: quiere leerlo todo. Perfecto: ya voy consiguiendo mis objetivos... Pero aquí nos encontramos con una curiosa cuestión: para leer (no cabe ninguna duda) lo mejor es un libro, un buen libro impreso. Y lo más normal es que el lector electrónico, tras leer unas muestras, o quizás hacer una primera lectura íntegra en pantalla, o imprimirse unos folios, quiera (si realmente le ha gustado, si querría que lo leyeran sus amigos menos tecnológicos, o pasárselo en el futuro a sus hijos), tener un ejemplar impreso... Y yo, encantado de que el editor, venda un ejemplar. Y otro. Y otro. Y otro... Y gracias a Amazon o a la Casa del Libro, incluso pueden comprarlo desde Tegucigalpa.

Yo soy un autor minoritario, en la parte literaria de mi obra (por suerte, en otras no...). Esta obra no se va a vender como el Código DaVinci, pero tengo el placer de vender cientos de ejemplares de algunos de mis libros, año tras año. Mi difusión por archivos electrónicos sólo puede beneficiarme... Si a alguien le gustan sólo un par de cuentos, y no quiere la totalidad de la obra, enhorabuena: estoy contento. Si a alguien le gusta mi libro y no tiene dinero para comprárselo, por lo menos ha podido leerlo. Enhorabuena: estoy muy contento. Si a alguien le gusta mi libro, lo imprime y le pasa una copia a un amigo, enhorabuena: estoy doblemente contento. Si a alguien le gusta y se compra el libro, muchas enhorabuenas: va a disfrutar más aún. Como ven, es fácil contentarme, pero es cierto: todas estas opciones me satisfacen. Y algunas de ellas satisfacen también a mis editores (y por cierto a mis agentes). ¿Habrá alguien complacido por lo que ha leído, en pantalla o salido de su impresora, que pueda —por economía y geografía— comprar el libro, y que renuncie a hacerlo? Probablemente: su postura me choca, pero la respeto... Aunque déjenme que les diga una cosa: muchos más serán los lectores que compren el libro porque lo han leído en pantalla, o porque alguien que lo hizo se lo ha recomendado, o porque ha visto en su universidad una versión teatral...

Y aquí llego al meollo del acto que nos reúne: la licencia que he escogido para difundir Nueve veranos permitirá que lo lea, gratis, gente que no puede comprarlo. También que manden el archivo a los amigos, o que se lo impriman. Pero igualmente que un joven cineasta haga un corto sobre "El segundo verano", uno de los cuentos que contiene; o que un compositor convierta "El espía geográfico" en una ópera, o que una facultad alemana de traducción se proponga "Fresa rústica" como ejercicio... Y creo que una licencia que permite obras derivadas tienen un efecto multiplicador: hará que el compositor o el director de cine amateurs escoja una obra mía antes que otra para la que deberían pedir permisos. Y el requisito de que la nueva obra sólo pueda difundirse bajo las mismas condiciones facilitará que se haga la película de la ópera de un cuento, o el videojuego de la película de otro, y así sucesivamente.

Todo ello —en la licencia que he escogido—, siempre y cuando no se haga una explotacion comercial de la obra derivada: que el corto se pase, o que la ópera se estrene, en una sesión abierta, que el videojuego circule gratis por la red, y lo mismo la traducción. Y todas ellas, por cierto, serán nuevas acciones de promoción de mi obra, es decir, de mi libro. Pero si Philip Glass quiere hacer una ópera comercial basada en uno de estos cuentos, o Abenámar quiere hacer su adaptación cinematográfica, o Suhrkamp publicarlo en una antología, estaré encantado de negociar con ellos, a través de mi agente... Por cierto: Nueve veranos, el libro de relatos que presento hoy, y que desde hace unas horas está en la red, aún no ha sido publicado. Entre la gente que tenga noticia de él a través de su versión electrónica y de este acto habrá sin duda editores. Quiero que sepan que, gracias a una licencia de Creative Commons (y si mi obra llega a gustar a sus destinatarios), desde el día de hoy tienen a muchas personas trabajando gratis en la difusión de mi obra (es decir, en la promoción de mi libro)... Y trabajarán muy bien, porque no las alimentará otra cosa que el entusiasmo.

Hacer explícitas todas estas condiciones es lo que me gusta de las licencias de Creative Commons. Para esta recopilación de relatos he escogido esta fórmula concreta; para otros libros, o para mi obra artística, puedo escoger otra. Para alguien que, como yo, hace muchas cosas diferentes, es un placer contar con todo un menú de licencias que me permiten decir de forma clara e internacional qué es exactamente lo que quiero que ocurra con mi obra...

lundi 31 décembre 2007

Feliz año Hatun Calvo

Dato: zonadenoticias

Y aqui un video del Hatun Calvo, el hermano mas querido, el consejero mas grande, el guia en tantas aventuras intelectuales que aun no terminan y que se enrriquecen con con lo razonamientos que un me transmite. El amigo, el compa, mi tio de sangre memorias y luchas transmitidas en cada conversacion, cada libro intercambiado, cada rincon, de esa Lima olvidada ahora, en cada jarana en donde miraba todo con mis ojos deslumbrados, asomandome a un mundo increible y complice.

Gracias Hatun Calvo, gracias hermano mio y Feliz año.

Cesar Calvo canta el huerto de mi amada

Enlaces:

El Hatun Calvo

Los "freaks" como sujeto: Diane Arbus

Las personas llamadas "fenomenos" o freaks y los personajes marginales. Las posturas y gestos "no tomadas en cuenta", posturas tambien "freaks", fueron el objetivo de la fotografa norteamericana Diane Arbus.

Enlaces relacionados

Fur: An Imaginary Portrait of Diane Arbus

Diane Arbus at the Met